En una cumbre me ponen
para que el aire me dé,
sirvo de guía a los hombre,
y me sostengo de pie.
Solución: El faro.
Este caballero andante,
loco,cuerdo y soñador
es el mejor ambajador
del castellano parlante.
Solución: Don Quijote.
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lunes, 16 de enero de 2012
jueves, 12 de enero de 2012
La carta.
Querido amigo Miguel y Raúl:
Miguel estoy deseando de que llegue el viernes,para irme a tu casa a dormir,y no los tenemos que pasar a bomba.
Pero lo malo que luego te vas al charle de tus amigos,y yo tenía pensado quedarme en tu casa a comer el medio día.
Y luego otro día me tengo que ir también.
Bueno y otro día no tenemos que ir a mi campo,y no los pasaremos muy bien sino a bomba.
Bueno sois mis amigos preferidos.
Miguel estoy deseando de que llegue el viernes,para irme a tu casa a dormir,y no los tenemos que pasar a bomba.
Pero lo malo que luego te vas al charle de tus amigos,y yo tenía pensado quedarme en tu casa a comer el medio día.
Y luego otro día me tengo que ir también.
Bueno y otro día no tenemos que ir a mi campo,y no los pasaremos muy bien sino a bomba.
Bueno sois mis amigos preferidos.
martes, 10 de enero de 2012
El niño que lo quiere todo.
Había una vez un niño que se llamaba Jorge, su madre María y el padre Juan. En el día de los Reyes Magos se pidió más de veinte cosas. Su madre le dijo: Pero tú comprendes que… mira te voy a decir que los Reyes Magos tienen camellos, no camiones, segundo, no te caben en tu habitación, y, tercero, mira otros niños… tú piensa en los otros niños, y no te enfades porque tienes que pedir menos.
El niño se enfadó y se fue a su habitación. Y dice su padre a María: Ay, se quiere pedir casi una tienda entera, y su habitación está llena de juguetes.
María dijo que sí con la cabeza. El niño dijo con la voz baja: Es verdad lo que ha dicho mamá, debo de hacerles caso, soy muy malo.
Llegó la hora de ir al colegio y dijo la profesora: Vamos a ver, Jorge, dinos cuántas cosas te has pedido.
Y dijo bajillo: Veinticinco. La profesora se calló. Cuando terminó todos se fueron y la señorita le dijo a Jorge que no tenía que pedir tanto. Cuando sus padres se tuvieron que ir, Jorge cambió inmediatamente la carta, aunque se pidió quince cosas. Cuando llegaron sus padres les dijo que había quitado diez cosas de la lista. Los padres pensaron: Bueno, no está mal.
Y dijeron: ¿Y eso lo vas a compartir con tus amigos?
Jorge dijo: No, porque son míos y no los quiero compartir.
Se dieron cuenta de que no tenía ni Belén ni árbol de Navidad. Y fueron a una tienda, pero se habían agotado. Fueron a todas partes, pero nada. El niño mientras iba en el coche vio una estrella y rezó esto: Ya sé que no rezo mucho, perdón, pero quiero encontrar un Belén y un árbol de Navidad. De pronto, se les paró el coche, se bajaron, y se les apareció un ángel que dijo a Jorge: Has sido muy bueno en quitar cosas de la lista así que os daré el Belén y el árbol. Pasaron tres minutos y continuó el ángel: Miren en el maletero y veréis. Mientras el ángel se fue. Juan dijo: ¡Eh, muchas gracias! Pero, ¿qué pasa con el coche? Y dijo la madre: ¡Anda, si ya funciona! ¡Se ha encendido solo! Y el padre dio las gracias de nuevo.
Por fin llegó el día tan esperado, el día de los Reyes Magos. Cuando Jorge se levantó y fue a ver los regalos que le habían traído, se llevó una gran sorpresa. Le habían traído las veinticinco cosas de la lista. Enseguida, despertó a sus padres y les dijo que quería repartir sus juguetes con los niños más pobres.
Pasó una semana y el niño trajo a casa a muchos niños pobres. La madre de Jorge hizo el chocolate y pasteles para todos. Todos fueron muy felices. Y colorín, colorado, este cuento acabado.
viernes, 23 de diciembre de 2011
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